Opositar (I): ¿qué es?

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Un tema quizá poco apropiado para este blog. Pero es mi pequeño espacio virtual y no puedo dejar de tratar algo que ha formado (y sigue formando) parte de mi vida.

Hola, soy Malu y he sido opositora“. Quizá así sería como empezaría una terapia reunión de opositores que tan bien vendría en muchas ocasiones durante esa etapa.

Como muchos de vosotros sabréis, durante cuatro años he estado opositando y, hace unos meses, por fin conseguí mi (primera) meta. Aprobé y en breve empezaré a trabajar.

Es increíble como en apenas dos líneas se puede resumir perfectamente esa dura etapa. Pero no. No es ni tan fácil, ni tan sencillo, y mucho menos, se puede entender tan rápido. Muchos de los que me seguís por redes o este blog me habéis preguntado por consejos, rutinas, trucos, etc. La verdad es que yo no soy quién para dar recetas de éxito distintas a lo que deben ser los ingredientes de una oposición: constancia, esfuerzo, sacrificio y fuerza de voluntad. Pero si mi experiencia puede servir para motivar a alguien, bienvenida sea.

Podría hacer un post interminable y, como no quiero aburriros, la historia “Opositar” tendrá varios capítulos (post) que iré alternando con lo que suele ser la temática habitual del blog. Así es mucho más ameno y fácil entender lo que quiero explicar.

Hoy quiero hablaros sobre lo que implica opositar. Durante esos años de oposición, me di cuenta de que las únicas personas que de verdad entienden a un opositor, son otros opositores o ex-opositores. Alguien que haya pasado por lo que implica meterse en una oposición. Y no digo que quien no lo hace no pueda alcanzar a comprender lo que significa; simplemente que la oposición va forjando un carácter, unas manías, unos miedos y unas sensaciones que sólo entiendes si las vives.

Afortunadamente a mi alrededor he tenido siempre personas que me han apoyado mucho desde que empecé. Padres, hermanos, amigos, pareja; pero a pesar de su esfuerzo, no siempre entienden lo que pasa por la cabeza de alguien que está metido (de verdad) en una oposición.

Opositar implica constancia. Sí, se estudia todos los días excepto el de descanso. Y no vale pegarse un atracón hoy, y mañana no hacer nada. Como decía mi preparador, “lo que no se practica, no sale“; y quien no practica la constancia, no podrá llevar una vida ordenada, una vida planificada al segundo en la que ser constante es la clave para asegurar el buen camino. Y es que, además, el tiempo es básico.

Opositar implica renuncias y sacrificios. Renuncias a muchos planes, a muchos amigos, a una experiencia laboral, a una vida “normal” durante unos años. Supone hipotecar lo que parece que son los mejores años de tu vida por una meta. Y, por mucha motivación que tengas, eso pesa muchas veces. Y aunque el descanso y el relax es una parte que debe haber en toda oposición, muchas veces queda ensombrecida por los días de estudio y el cansancio; y hay que aprender a aprovecharlo, pero sabiendo que al día siguiente hay que estar a tope otra vez en la mesa de estudio.

Opositar requiere fuerza de voluntad. El peor enemigo que hay en una oposición es uno mismo. El que oposita es, a la vez, controlado y controlador. No hay nadie que te espere en la mesa para controlar las horas que haces, excepto tú. No hay nadie que todos los días haga balance de tu trabajo, excepto tú. No hay nadie que te obligue a levantarte del sofá después de la minisiesta, excepto tú. Y creedme que no es fácil no rendirse ante uno mismo. La mente es muy poderosa y siempre tiene alguna excusa o razón para justificar una hora más de sueño o un día extra libre. Hay que aprender a luchar contra uno mismo.

Tambien es necesaria una buena dosis de optimismo y motivación. Opositar debe ser una decisión propia, ajena a cuestiones o tradiciones familiares; nunca debe ser una imposición, sino el resultado de una decisión meditada. La motivación puede ser diferente cada uno, pero debe existir y debe ser personal.

Y por eso, quien oposita (permitidme el autohalago) es un valiente. Valiente porque se enfrenta a sí mismo; pero también debe aprender a ser humilde. La oposición es una cura de humildad necesaria para no confiarte demasiado. La sinceridad con uno mismo, saber dónde está y sus posibilidades, es una de las primeras cosas que un opositor debe tener en cuenta.

Y dicho esto; no, un opositor no es un extraterrestre ni un ser excepcional. Es un trabajador más con ciertas peculiaridades que debe cuidar y potenciar. Debe, además, estar preparado para la montaña rusa en que se va a convertir su vida emocional; un día crees que puedes con todo, y al siguiente, crees que cualquiera es mejor que tú. Saber educar la parte emocional de nuestra inteligencia, es también vital.

Así que, si os estáis planteando opositar, haced un examen de vuestras motivaciones, vuestra predisposición a pasar unos años difíciles y vuestra capacidad para encontrarle “la gracia” a todo eso; pedid consejo y no os conforméis con la primera opción que se os plantee. Buscad, indagad, preocuparos. Siempre animo a (casi) todo el mundo a que oposite; quien tiene esa espinita, al final se la quita, así que, cuanto antes, mejor. Pero también animo a que, quien pierde la motivación, pierde el sentido de lo que debe y no debe suponer una oposición y su vida se convierte en un bucle que no le permite avanzar, la deje. Lo importante, también es el equilibrio entre la vida personal y la profesional. Y tanto empezar como abandonar, es una decisión que hay que tomar después de barajar muchos pros y contras. Una decisión que no se debe tomar a la ligera, pero que hay que plantearse en algún momento.

Yo he acabado con éxito; y la verdad que he sufrido bastante. Pero, tan bueno será el balance, que en breve me pongo con “el siguiente nivel” y vuelvo a ser opositora. Y es que, aunque parezca mentira, de vez en cuando echo de menos el orden, el aprender, el estudiar, el seguir consiguiendo metas (es mi parte friki…). Y aunque aún me quedan muchas por conseguir en mi vida personal, la oposición siempre va a ser una parte de mi vida. Y lejos de recordarla como una tortura, la voy a recordar como la etapa en la que más aprendí de mi misma. 

Os espero el viernes con un look nuevo.

Gracias por estar al otro lado.

Malu

Fotos: Pinterest 

8 pensamientos en “Opositar (I): ¿qué es?

  1. Qué maravillosamente bien escribes! Es lo que más quería resaltar.
    Quería además mencionar un punto positivo de la oposición que no has comentado, el camino es muy complicado e incierto pero lo que está claro es que la meta merece la pena y tiene una forma definida. Lo digo por intentar asimilarlo a una carrera. Cuando estudias una carrera el camino puede ser también muy complicado y además cuando acabas no tienes ese premio tangible.
    Por supuesto, con esto no quiero decir que la oposición sea fácil o gratificante eh, pero sí que tiene esa “parte buena” de saber que si lo consigues vas a tener un trabajo x, con remuneración x y estabilidad infinita.

    Olé por tu forma de escribir!

  2. Valiente, has sido muy valiente.
    Y como dice David, escribes muy bien, claro, que tienes buenos ascendentes.
    Besos.

  3. Me ha encantado!! Es un camino muy duro y está claro que contra quien más luchas es contra ti mismo…
    Cual fue tu oposición? Si no es indiscreción. 🙂
    Un besazo y Enhorabuena por el Blog

  4. Wow! Me ha encantado y motivado no sabes cuanto! Por fa, sigue publicando sobre este tema xq nos concierne a much@s.. es de agradecer que alguien que ha estado tanto tiempo en ello, exponga sus emociones, experiencias, momentos.. respecto a ello! Me siento super identificada! Chapeau! 👏🏼
    Una seguidora! (Desde hace tiempo) 😉

  5. creo que este nuevo apartado del blog le va a ser de gran ayuda a mucha gente.
    yo he visto como has trabajado, lo que te has esforzado, lo que has sacrificado por la opo… y solo siento admiracion. siempre te he dicho que eres una valiente y que, despues de todo ese esfuerzo tan grande, acabaria llegando la recompensa, taaaaan merecida. y llego, como tenia que ser.
    eres una champion. y no, que el ritmo no pare.
    besazo!

  6. Es el Primer post de tu blog que leo. Siempre pensé que destrás de tu cuenta de IG tenía que haber algo más que una chica mona y un cuerpo, y me ha quedado clarinete! Y encima me has animado… No oposito, pero estoy haciendo el doctorado, sin ninguna beca (porque no dan) y tengo dias que no se si lo que hago vale para algo, pero si algo destaco y admiro es el ORDEN que genera una oposición, y de eso necesito una buena dosis! Gracias guapa!

  7. Me encantó esta publicación y siempre que visito tu blog espero con ansia el siguiente post sobre “Opositar”. Ojalá llegue pronto. ¡Feliz día! 🙂

  8. Dr. Osmar, o Sr fala um monte de coisas sem sentido na tv, e quando é questionado diz que o questionamento não faz sentido, também diz paras os caras reverem datas, a Copa do Brasil acabou sim depois da Libertadores(então o Palmeiras ficou mais tempo “fora” do Brasileirão do que o cuhuetria)…qinm tem que rever datas é o Sr.(tá mau informado)…

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